¿Sola en casa? Vive una experiencia femenina completa

Si estás leyendo esto, es porque travestirte es una de tus actividades favoritas. Sin embargo, somos conscientes de que repetir la misma actividad y de la misma manera puede ser un poco aburrido. La mayoría de nosotras siempre buscamos experimentar cosas diferentes, como salir a la calle, ir de fiesta o simplemente lucir un nuevo outfit en la intimidad. Sabemos que el tiempo y la privacidad son dos obstáculos que siempre nos acompañan al momento de vestirnos de niñas. Es por ello que hoy te presentamos una lista de actividades para que disfrutes de tu feminización si te encuentras sola en casa.

Planifica y visualiza tu outfit

Para nosotras es sumamente importante ser organizadas, si bien no siempre podemos predecir cuándo estaremos solas, sí podemos planificar cuándo vestirnos. Así podremos vivir una experiencia femenina más completa y placentera.

Planifica qué prendas quieres usar la próxima vez que te vistas de niña, no esperes a encontrarte sola para recién pensar en el outfit, es un detalle mínimo, pero, aunque no lo crean nos quita tiempo.

Además, pensar en qué prendas usar o buscar referencias de outfits incrementan las ganas de querer vestirnos y hace que el momento sea más esperado y como consecuencia se disfrute más.

Anímate a vestirte de pies a cabeza

Cuando empezamos en el mundo del travestismo, normalmente usamos pantys y algún vestido, no siempre estamos vestidas al 100%.

Por eso, vuelvo a hacer hincapié en la planificación y la organización. Porque vestirse de nena de pies a cabeza es una de las mejores sensaciones que podemos tener.

No existe nada más lindo que usar un brasier y un calzón debajo de nuestros vestidos o de cualquier atuendo femenino que estemos usando.

Si eres de las afortunadas que tiene el cabello largo, cepíllalo y dale un estilo cute con algún accesorio. Si tienes el cabello corto como yo, no te preocupes, los accesorios siempre nos podrán ayudar. De igual manera les dejo un video con referencias de peinados para que se puedan inspirar.  

Finalmente, las pelucas serán una muy buena opción. Así que sí, si aún no sabes dominar tu cabello, no te preocupes, solo consigue una peluca que sientas que vaya mejor contigo.

Usa tacones

Si bien en el punto anterior podríamos haber hablado de los tacones, creí conveniente dedicarle unas líneas exclusivamente a estos modelos de zapatos. En mi experiencia personal, el calzado siempre fue lo último en lo que pensaba cuando me vestía de niña. Sin embargo, con el tiempo aprendí que los zapatos en una mujer son sumamente importantes y más aún si son tacones.

Si tienen la oportunidad de estar bastante tiempo en casa a solas, no duden en movilizarse en tacones de una habitación a otra, así sentirán y vivirán la misma experiencia que viven las mujeres la mayor parte de su día.

Caminar en tacones genera una sensación femenina no solo en el cuerpo, sino también en la mente. Tu postura cambia a una más femenina al estar de pie y caminar.

Hermosas, aún faltan algunos puntos en la lista, pero como el post se nos está haciendo un poquito largo, lo continuaremos el día de mañana. Les mando un besito y muchas gracias por llegar hasta acá.

Continuará

Romina, una nueva colaboradora

Hola, queridas feminófilas. Espero que se encuentren muy bien en este nuevo inicio de año.

El día de ayer tuve la suerte de intercambiar mails con Nadia, quien me comunicó que había quedado seleccionada para ser una de las colaboradoras de este hermoso espacio.

Me presento: me llamo Romina Valeria, tengo 28 años y aproximadamente me visto ocasionalmente de niña desde los 5 años.  

¿Cómo descubrí que me gustaba vestirme de nena y actuar como una?

Todo empezó en el año 2000 cuando yo tenía aproximadamente 5 años. Mis padres salían a trabajar y me dejaban con una prima contemporánea a mí con quien me la pasaba jugando tarde y noche, a ambas nos cuidaba una nana. Una tarde de juegos mi prima me propuso jugar a las carreras para saber quién era más veloz y para agregarle algo de emoción dijo que el perdedor tenía que vestirse como el otro; es decir, ella como un niño y yo como una niña. A pesar de mi corta edad y la verdad aún no he logrado describir a la perfección la sensación que me generó saber cual era “el castigo”, porque en realidad yo lo vi como un premio y obviamente perdí a propósito para poder estar vestida como una niña. Desde ese entonces cada vez que he podido me he vestido de nena para disfrutar de mi feminidad, de niña revisando los cajones de mamá y usando sus tacones y faldas largas, de adolescente un poco más arriesgada revisando y tomando las minifaldas y shorts de mis hermanas y primas; y ahora ya en la adultez disfruto de mis propias prendas femeninas.

Descripción gráfica de cómo me siento al momento de escoger mi outfit.

Si bien aún me falta seguir aprendiendo del travestismo, aprovecho para aclarar que no soy ninguna experta, quiero aportar mi granito de arena a este espacio con historias, anécdotas, consejos, etc.

Aún como sociedad nos falta mucho por conocer acerca de esta práctica, existe mucho tabú y seguramente más de una se ha sentido juzgada. Es por ello, que me comprometo a trabajar día a día, para que mis publicaciones ayuden a todas las chicas que están iniciando en este hermoso camino del travestismo y también a las que ya tienen algunos años transitándolo.

Pronto estaré compartiendo más experiencias y anécdotas para que nos sigamos conociendo. Y por último, pero no menos importante, no duden en escribirme si tienen alguna sugerencia. Estaré siempre atenta a sus comentarios.

Besitos, Romina.