El desconocido mundo femenino

Las diferencias entre los mundos masculino y femenino son abrumadoras. Absolutamente todos los aspectos son distintos de una manera radical. Tratar de adentrarse en la feminidad no es una tarea trivial ni sencilla; es algo parecido a ingresar en un túnel en donde a cada paso nos vamos quedando sin luz hasta que, de repente, todo queda a oscuras y tenemos que ir tanteando el terreno y dando pasos a ciegas.

Afortunadamente, las mujeres no están solas en esta tarea, pues ellas cuentan con la guía experta de quienes han recorrido antes estos mismos senderos. Desde las abuelas, cuyos consejos y recomendaciones son altamente valiosos, pasando por las mamás, quienes transmiten a sus hijas otros tantos trucos y técnicas, y llegando hasta las hermanas o primas mayores, que también colaboran con su conocimiento. Incluso las amigas cooperan asimismo en este sentido.

Es por ello por lo que, de manera sistemática y gradual, mientras las chicas van creciendo, al mismo tiempo van adquiriendo estos conocimientos milenarios. Aprenden sus ademanes característicos, las técnicas de maquillaje, cómo combinar diferentes colores y estampados, la manera correcta de caminar con zapatos de tacón, mil y una formas de peinar su cabello, y un larguísimo etcétera, aspectos que son virtualmente desconocidos para los varones promedio, quienes crecen centrando su atención en aspectos muy distintos.

Esta dicotomía resulta especialmente evidente cuando algunos de estos varones descubrimos el apasionante mundo del travestismo y tratamos de incursionar en territorios femeniles, pues, al menos de inicio, creemos que basta con utilizar un par de prendas para imitar a las mujeres y sentirnos como tales. Y al principio ¡sí que basta! Pues no necesitamos mucho más que eso para aplacar esas acuciantes ganas de “ser mujer”. Pero, conforme el tiempo avanza, esos elementos básicos se van mostrando insuficientes y buscamos perfeccionar más nuestra apariencia, y es en ese punto en donde resulta evidente nuestra falta de conocimiento en dichos aspectos.

Debido a que la feminofilia suele manifestar sus primeras etapas a una edad en la que todavía no somos independientes, nos vemos forzadas a aprender, por nosotras mismas, lo que las chicas cisgénero aprenden con la guía de otras mujeres. Tomemos como ejemplo el tema del maquillaje: lo más seguro es que únicamente podamos poner nuestras manos sobre lo que encontremos en casa, que quizás tengamos que sacar a hurtadillas de la habitación de la mamá o de la hermana, así que no será mucho. Tal vez un labial o una cajita con sombras nada más. Lo aplicaremos conforme lo que nuestro sentido común nos indique y es de esperar que los resultados dejen mucho que desear. Se nos ocurrirá a lo mejor buscar un tutorial en YouTube, pero nos encontraremos con que están diseñados para ser puestos en práctica con más elementos de los que disponemos.

En el caso de caminar con tacones ocurre algo similar. Es difícil que la habitación en la que nos encerramos para transformarnos cuente con el espacio necesario para dar más de unos cuantos pasos, además de que el ruido tan característico de este calzado seguramente levantará interrogantes indeseadas por parte de nuestros familiares, así que tendremos que aprovechar los escasos momentos en los que estemos a solas para tratar de dominar este difícil arte.

Es por todo lo anterior que encuentro grandes ventajas en compartir el secreto de nuestra feminofilia con una chica que sea de nuestra entera confianza. Puede ser una hermana, si es que la relación con ella se presta para eso; tal vez una prima o una compañera de la escuela o del trabajo. En el caso ideal, nuestra pareja. Ellas se convertirán en esas guías que nos llevarán paso a paso por este maravilloso camino femenino y nos mostrarán la manera correcta de hacer las cosas que ya nos habíamos acostumbrado a hacer mal, en la soledad y clandestinidad de nuestra habitación. Hablando desde mi experiencia, les platico que a partir de que confesé mi travestismo a una de mis parejas, quien lo aceptó y decidió compartirlo conmigo, mi imagen femenina dio un tremendo salto de calidad gracias a sus enseñanzas, lo que se tradujo en una mayor autoconfianza y me dio el empuje que necesitaba para llevar a Nadia Mónica al siguiente nivel de feminidad.

Si se deciden a compartir su secreto con alguien, solo les recomiendo que escojan muy bien a la persona con la que lo harán, para que no les traiga más problemas que ventajas.

One thought on “El desconocido mundo femenino

  1. Hola Nadia, siempre he querido compartir mi situación con una amiga que considero muy cercana. Sin embargo, al mismo tiempo algo tambien me ha detenido, en alguna ocasión fue un viaje al exterior, en otra ocasión fue ella mudandose de ciudad. En ella veo una potencial hermana que me acompañaría de compras, me daría tips y si que tiene muy buen estilo. Pero a veces tambien siento que es mejor estar el closet, no sabría como reaccionar si las cosas no salen como me imagino.

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