Los básicos.

básicos

Biológicamente soy un hombre, pero debido a mi feminofilia, es decir, mi gusto por vestir prendas femeninas y actuar así por ciertos períodos de tiempo, he aprendido mucho de las mujeres, pues para las feminófilas como yo es importante observarlas a profundidad, no sólo en cuanto a la moda y a los movimientos se refiere, sino también en lo enfocado a sus actitudes, su forma de enfrentarse al mundo y, lo más importante, su forma de razonamiento.

Ello me ha llevado a distanciarme un poco de la manera de pensar típica de un ejemplar macho de nuestra especie, e incluso, a sentirme algo incómoda al estar conviviendo con ellos, pues es definitivo que sus procesos mentales son inmaduros comparados con los de las mujeres. Un día, hablando con mi novia al respecto de esta situación (ella es plenamente consciente de mi gusto por vestirme y actuar como mujer), comentamos en broma que la Selección Natural ha dado pie a la permanencia de los hombres en este mundo debido a que son necesarios para la preservación de la especie, pero en cuanto la Evolución sea capaz de crear una mujer que pueda reproducirse por sí misma, la supervivencia masculina estará condenada.

Y es que ¿se han puesto a pensar en todas las acciones sin sentido que un hombre promedio realiza en un día? Vamos, que ni siquiera tienen clara la manera de poder cortejar a una pareja para cumplir esa misión de preservar la especie. Creo sinceramente que son el ejemplar más inútil para dicha tarea en todo el Reino Animal. Se supone que para poder atraer a una hembra, el macho debe mostrar sus mejores atributos, hacerle ver a la potencial pareja por qué debe escogerlo a él y no a sus competidores. Los hombres (hablando en general) ¿lo hacen? Mmmm creo que no. Cuando ven a una mujer atractiva la primera idea genial que sus neuronas son capaces de producir es “comenta algo por demás vulgar sobre sus atributos físicos, es seguro que así caerá rendida a tus pies” o quizás algo como “quédate viendo su trasero o su pecho con mirada pervertida mientras pasa frente a ti, ¡eso les encanta!”

Otra técnica común es presumir los logros personales. Ésta realmente es una buena idea, pues de esa manera pueden mostrar sus fortalezas y las ventajas que poseen con respecto a los demás. ¿De qué creen ustedes que hablarán? Seguramente de sus logros deportivos. Tal vez de sus proezas académicas o de los planes que tienen para lograr el éxito en la vida. Pues no. Resulta que de todas estas posibles opciones, deciden platicar historias de sus múltiples borracheras, jactarse de la cantidad de alcohol que son capaces de ingerir antes de que su sistema colapse y de las fiestas a las que asisten con sus amigos y en las que terminan haciendo desfiguros causados por la ingesta excesiva de sustancias tóxicas.

Estos puntos son los referentes a su comportamiento frente a una pareja potencial pero, ¿qué hay de lo que hacen cuando se encuentran en compañía de otros de su mismo género? Hablar con mayor profundidad de borracheras pasadas, planear borracheras futuras, alburearse, hablar en doble sentido, sentirse orgullosos de acudir al table dance, contar chistes machistas aun cuando en el fondo saben que las mujeres son superiores en cualquier aspecto (incluso en la fortaleza física, pues su umbral de dolor es más alto), competir por ver quién es capaz de producir el eructo más sonoro o la flatulencia más desagradable, hablar de autos, presumir de sus infidelidades… y todo ello mientras siguen tomando bebidas embriagantes.

Cabe mencionar que conozco todo esto de primera mano, pues al ser un feminófilo de clóset, me veo forzado a convivir con ellos como su fuera uno más, como si compartiera su forma de pensar y de actuar. Al principio no me era tan difícil camuflarme con ellos e incluso reirme de sus ocurrencias, pero a medida que el tiempo transcurre resulta frustrante ver cómo no son capaces de madurar y actuar correspondientemente con su edad. Dicen que las mujeres maduran más rápido que los hombres. Yo me atrevería a recortar el enunciado y dejarlo tan sólo como “las mujeres maduran”. Y es que las actividades que aquí describí son aplicables a cualquier hombre o grupo de ellos, sin importar la edad que tengan. Quizás el hecho de que las mujeres hayan estado tantos siglos relegadas por los hombres es debido a que su instinto les decía que, de haberles dejado explotar todo su potencial, habrían terminado por barrerlos de cualquier actividad que requiriera el uso de la razón y el ingenio.

Hoy estudiaríamos en los libros de historia a las mujeres inventoras del Teléfono, la Televisión, el Internet, el Automóvil, el Motor Eléctrico; las descubridoras de la Teoría de la Relatividad, de la Ley de la Gravitación Universal o de las fuerzas que gobiernan nuestro Universo.

Este post se titula “los básicos” debido a que el comportamiento de los hombres no es complejo en absoluto; todas sus actividades están basadas en conseguir alcohol y mujeres. Para eso estudian, para eso trabajan y para eso ahorran. Es necesario e importante aclarar que no todos los hombres entran en esta clasificación, pues existen algunos raros ejemplares que salen del parámetro y actúan de manera diferente, racional. Sin embargo, es una descripción del género humano masculino en términos amplios, en un panorama general.

Amigas feminófilas y travestis, si de verdad deseamos ser como las mujeres, no nos limitemos a copiar simplemente su manera de vestir durante unos momentos, adoptemos también su forma de pensar durante toda la vida.